La Madre.

La fuente es el lugar donde todos los acontecimientos de la Marca son comentados. (Foro "on-rol" del servidor)

Moderadores: DMs de tramas, DMs

--Talos--
DM
DM
Mensajes: 5614
Registrado: Sab Mar 12, 2011 6:34 pm
Ubicación: Ojeando desde el cielo tormentoso

Re: La Madre.

Mensaje por --Talos-- »


Los camastros se alineaban en lo que parecía ya una vasta habitación.
Todos tenían un ocupante.
Solo un par tenían sobre ellos destellantes luces que conformaban glifos cambiantes.
En una de ellas se encontraba trabajando.
Los dedos se movían agiles, como un titiritero, haciendo danzar hilos de luz que pendían sobre el pecho del hombre.

Movía, tiraba y estiraba.
Con detalle.
Con cuidado.

Un hilo de luz arrancó algo liliáceo envuelto en hebras blanquecinas.

Los dedos se detuvieron por unos segundos antes de retomar los movimientos.

- Un notable progreso. - masculló.
Luego alzó la voz sin perder la concentración.

- Id. Buscad. Encontrad.



- ¿Así qué quieres ganar fortuna?
- Claro. Eso me ha dicho ella que podría obtener aquí.

Observó al hombre por un momento.
No aparentaba ser nada del otro mundo, pero el mensaje que le había precedido... le había despertado la curiosidad.
Balanceó el contenido de la copa un instante.

- Está bien. Comienzas en media hora.
- ¿Media hora? Pero...
- ¿Algún problema?

Mauvais sonrió y agarró de la cintura a su compañera.

- ¿Tendremos un cuarto?


Giraba la espada corta con aburrimiento.
No era de estar sentada sin nada que hacer.
La mujer lanzó la espada al aire y la cazó por el mango cuando caía.

- Doble turno... solo me faltaba eso - Bostezó mientras repetía el lanzamiento y la recogida.

La punta de la espada se clavó el en suelo de madera.

- ¿Qué....? - Rita bajó la mirada.

De su pecho emergía una mano con largas uñas.
Lo penúltimo que vio antes de fallecer.
Lo último... fueron un montón de esquirla anaranjadas diseminadas por el suelo.
Y de los cielos surgiran rayos que iluminaran hasta la más oscura sombra... y los truenos acallaran los gritos de panico y dolor.
Imagen
--Talos--
DM
DM
Mensajes: 5614
Registrado: Sab Mar 12, 2011 6:34 pm
Ubicación: Ojeando desde el cielo tormentoso

Re: La Madre.

Mensaje por --Talos-- »


El lugar la asfixiaba.
No por el olor a sangre.
No por el olor a orco.
Si no por ese olor que envolvía cada brizna de viento.

Se habían parapetado en un saliente y observaban.
Los orcos. Los aventureros.
Pero nada más.

Se encontraba inquieta.
Dejó de lado a su compañero en cuanto este se durmió.

Con pasos rápidos y fluidos recorrió las casi imposibles paredes escarpadas.
Alcanzó la cima con facilidad y desde allí observó la herida en la superficie.

Imagen


- ¿Dónde te has metido? - susurró...


Imagen

El golpe vino desde abajo.
El puño se hundió bajo las costillas, o tal vez a través de ellas, y el aire escapó de sus pulmones violentamente.
Cayó de rodillas al suelo llevando por reflejo las manos a la zona golpeada, tratando de llevar aire nuevamente a sus pulmones.
Boqueando como un pez fuera del agua.
El griterío era ensordecedor. ¿Cuánta gente estaba allí reunida?
Recordaba que muchos. Decenas.

Alzó la cabeza mirando a su oponente.

- Tú... estás... - mascullaba mientras el aire reaviva sus pulmones.

El griterío.

- ¡Mátalo! ¡Mátalo!

Su oponente alzó los brazos hacía el publico y le dio la espalda.

- Idiota - pensó mientras se levantaba nuevamente.

Una figura hablaba con una tiefling, finalmente miró a los contendientes y asintió.

Estaba de pie, justo tras él.
El muy fanfarrón.
Sonrió y alzó ambas manos juntándolas en lo alto, prestas a descargarlas sobre la cabeza de su oponente.
Descargó el brutal golpe con un grito que silenció a todos.
El arco del golpe siguió allí donde debería haber terminado, haciendo que la inercia del mismo le desequilibrara.

Lo vio por el rabillo del ojo, en el limite su visión periférica.
Con los brazos levantados, las manos juntas en lo alto... replicando su fallido golpe.

Pero su oponente no falló.

El griterío se alzó nuevamente mientras el oro cambiaba de manos.

- ¡Con esto os presento al nuevo campeón del Pozo! ¡Mauvais, EL inmortal!
Imagen

Hundió la pequeña mano en el gran roble consumido.
La pequeña fracción de bosque recobraba su color y la niebla se disipaba.
los animales se acercaban con algo de recelo a sus territorios.
los Ogros habían apartado las barricadas que cerraban el acceso a su hogar.

Un mensaje tan claro.
Otro tan simple.

La niña dejó brotar una lagrima que cayó sobre las cenizas.

- Esto no era lo que tenía que pasar, Abuelo.
Y de los cielos surgiran rayos que iluminaran hasta la más oscura sombra... y los truenos acallaran los gritos de panico y dolor.
Imagen
Responder